Hay momentos en que el deporte trasciende la competición, y recientemente Eslovenia fue testigo de uno de ellos. En el mayor centro de escalada de Slovenska Bistrica, el tiempo se ralentizó durante 24 horas cuando Janja Garnbret, la mejor escaladora deportiva femenina del mundo, campeona olímpica, embajadora del turismo esloveno y ahora también embajadora de compasión, demostró que las mayores victorias no se miden en puntos, sino en cordialidad.
Janja Garnbret: embajadora del proyecto humanitario Botrstvo v športu
El evento tenía como objetivo recaudar fondos para el proyecto «Botrstvo v športu» (Padrinos en el deporte), una historia eslovena única sobre la cordialidad, oportunidad y el poder de la comunidad. La iniciativa reúne a atletas de élite que, con su ejemplo y dedicación, ayudan a niños de entornos socialmente desfavorables a perseguir sus sueños deportivos. Al ser nombrada embajadora, Janja Garnbret se unió a leyendas del deporte esloveno como Goran Dragić, Tina Maze y Aleksander Čeferin, y se convirtió en la atleta más joven en recibir este título honorífico.

Su misión era simple, pero audaz: escalar 100 rutas en 24 horas. Pero, como ocurre con todas las hazañas de Janja Garnbret, el verdadero significado era mucho más profundo que los números y los récords. Se trataba de inspirar a la gente, recaudar fondos para niños que sueñan con practicar deporte pero no tienen la oportunidad, y demostrar que la mayor fortaleza de Eslovenia reside no solo en las victorias, sino también en la solidaridad.

La embajadora más joven del proyecto humanitario «Botrstvo v športu»
«Botrstvo v športu» es una iniciativa eslovena única, que no la conoces en otros lugares del mundo. En el marco del proyecto atletas de élite asumen el rol de embajadores, quienes, a través de su ejemplo y visibilidad, ayudan a recaudar fondos y a sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de la igualdad de oportunidades para los niños de entornos menos privilegiados. Este título lo han llevado en el pasado leyendas del deporte como la estrella del baloncesto de la NBA Goran Dragić, la campeona de esquí Tina Maze y el presidente de la UEFA Aleksander Čeferin.

A finales de 2024, el título de honor de embajadora del proyecto «Botrstvo v športu» pasó a Janja Garnbret que con tan solo veintiséis años se convirtió en la atleta más joven en asumir este cargo, casi una década más joven que sus predecesores. Su elección no fue meramente simbólica, sino transmitía un mensaje: la grandeza no se mide por el tamaño de los presupuestos ni de los salarios, sino por la profundidad del compromiso con la comunidad. En deportes como la escalada, donde los recursos son más modestos que en el baloncesto o el esquí, por ejemplo, la voluntad de contribuir a la comunidad es aún más importante.
Acepto este cargo con gran responsabilidad. El deporte me ha dado muchísimo: alegría, disciplina, amistades, sentido. Todos los niños merecen la oportunidad de experimentar esto.
Noche y día escalando para otros
La maratón de escalada de 24 horas, apoyada por la compañía de seguros Allianz como socio principal, fue concebida como un evento único con un mensaje de solidaridad. Desde el principio quedó claro que esto no era solo un desafío deportivo. Más de 2.200 escaladores y aficionados de 23 países se reunieron en Slovenska Bistrica, quienes, junto con Janja, crearon una atmósfera inolvidable.

Cada ruta escalada y cada bloque contribuían al total, creando una increíble atmósfera de energía y unidad. Janja tenía un reto especial por delante: completar 100 rutas en 24 horas.
Fue uno de los momentos más emotivos de mi carrera. Escalar sin parar durante 24 horas fue un reto agotador, pero también estuvo lleno de energía positiva, significado y un profundo sentido de la misión. Después de haber escalado la ruta por centésima vez, estaba completamente exhausta, pero al mismo tiempo llena de gratitud, orgullo y fe en lo que podemos lograr cuando el deporte adquiere un propósito superior.
Juntos por una buena causa
El evento fue memorable no solo por el logro de Janja, sino también porque unió a la gente. Las familias trajeron a niños que experimentaban la magia de la escalada por primera vez. Escaladores experimentados vinieron del extranjero para apoyar la iniciativa, y los aficionados ayudaron a crear una atmósfera única con banderas de I Feel Slovenia, aclamaciones y sus propios intentos en los muros.

Al finalizar la transmisión en vivo, la iniciativa ya había recaudado 61.478,29 euros para jóvenes atletas. Pero más allá de las cifras, lo que permaneció fue la sensación de conexión que llenaba el espacio.
Aquel día conquistamos no solo muros, sino también corazones. Escalamos juntos por algo que está más allá de nosotros.

Eslovenia: un país donde el deporte conecta
Eslovenia es desde hace mucho tiempo un país donde el deporte trasciende la competición y adquiere un significado más profundo. En un país donde los Alpes se encuentran con el Mediterráneo y Kras con la llanura panónica, el deporte es más que una competición: es parte de la identidad. Cuando Luka Dončić escribe nuevas historias en el baloncesto, cuando Tadej Pogačar establece nuevos hitos, o cuando Tina Maze impresiona con su elegancia en las pistas blancas, todo esloveno se siente orgulloso de provenir de un país con alma deportiva.
Janja Garnbret es una de los mayores iconos deportivas eslovenas, pero aporta algo completamente nuevo a esta excepcional serie. La escalada, que antes fue un deporte para un pequeño círculo de aficionados pero gracias a ella se ha convertido en un fenómeno mundial. Al dedicar su año como embajadora a jóvenes atletas en el marco del proyecto «Botrstvo v športu», convirtió la escalada en un símbolo de los valores que Eslovenia encarna: dedicación, modestia, perseverancia y, quizás lo más importante, el cuidado mutuo.

La faceta cordial de la campeona
Detrás de sus grandes logros deportivos y medallas olímpicas se encuentra una mujer que sigue profundamente conectada con su comunidad. Durante el evento Janja pasó todo la maratón entre la gente: animando a jóvenes escaladores, hablando con los aficionados, sonriendo y haciéndose fotos con numerosas familias, y demostrando que su valentía va mucho más allá de las victorias deportivas.

Fueron esos pequeños momentos los que revelaron la esencia de su grandeza, no solo en los muros de escalada, sino también en su calidez, humanidad y capacidad para inspirar a todos a contribuir a algo más grande.