
Los libros poseen, desde hace más de 450 años, un gran significado para el fortalecimiento de la conciencia nacional y el desarrollo del pueblo esloveno, es por ello que las
bibliotecas ocupan un lugar privilegiado en el patrimonio cultural de la nación. La biblioteca central, la
Biblioteca Nacional y Universitaria de Liubliana, recoge y conserva el patrimonio cultural escrito esloveno y es considerada una de las obras maestras arquitectónicas del arquitecto
Jože Plečnik. Las bibliotecas de más siglos de antigüedad, con manuscritos de valor inestimable y algunos de los libros eslovenos más antiguos, se encuentran en los monasterios o en las iglesias. En las copiosas colecciones de la
Biblioteca de los monasterios franciscanos en Nazarje y en los alrededores de Kamnik se conservan las primeras
traducciones eslovenas de
la Biblia.