
La
influencia ejercida por
Viena durante siglos se hace notar en las cafeterías eslovenas de las ciudades. Éstas, en los últimos años, están en auge. Aunque también ofrecen bebidas alcohólicas, los clientes las visitan principalmente por sus
embriagadores cafés o tés, sus dulces y tentempiés. Leyendo los
periódicos del día y las
revistas, con el suave acompañamiento de la música, puede
conversar tranquilamente con amigos. Muchas cafeterías se encuentran en los hoteles, por eso son fáciles de encontrar.