
Aquello que han traido al territorio esloveno los ilirios y los celtas, ha sido cultivado por los romanos y, desde en aquella época, han cuidado los eslavos y los eslovenos
no los puede decepcionar. Las bodegas en las regiones vitivinícolas eslovenas son el sitio ideal para degustar excelentes
vinos autóctonos blancos y tintos y los de
denominación de origen geográfico. Algunas bodegas conservan
vinos de archivo, el archivo más importante se encuentra en la bodega Ptujska klet y la bodega más grande está en Dobrovo en Goriška Brda.