
En Eslovenia existen más de trescientas cascadas que los cautivarán. Muchas de ellas se encuentran incluidas dentro de los
atractivos naturales del país. La mayoría se hallan en la región de Posočje y en el Parque Nacional Triglav. La cascada más elevada es
Kloma y tiene una altura de 128 metros, la más visitada es la cascada
Savica cerca del lago de Bohinj. La cascada más imponente es
Boka cerca de Bovec y el valle de Logarska dolina se adorna con la cascada
Rinka. Las cascadas pueden ser visitadas durante todo el año, aunque algunas de ellas se congelan durante el invierno.