
Algunos cementerios eslovenos son monumentos de importancia nacional por sus lápidas de más de cien años de antigüedad. Cabe destacar el
cementerio judío en Rožna Dolina. En Šempeter, en el valle Savinjska dolina, se puede visitar la
Necrópolis romana. Los
cementerios militares y
monumentos a los caídos en las guerras prestan testimonio del turbulento pasado. Especialmente en la zona de Posočje, escenario de las batallas del Frente de Soča durante la Primera Guerra Mundial, encontramos cementerios militares y osarios. Otro monumento importante de este trágico período de la historia es la
Capilla Rusa en Vršič. Una gran mayoría de personajes históricos importantes de Eslovenia están sepultados en los cementerios de
Prešernov gaj en Kranj y
Navlje en Liubliana. Este último es una obra del arquitecto
Jože Plečnik, quien además ha arreglado el cementerio más grande de Liubliana,
Žale. También este cementerio ha sido proclamado monumento cultural.