Las ciudades eslovenas se embellecen con las fastuosas edificaciones burguesas que, por lo general, se han transformado en edificios públicos. La mayoría de los palacios se encuentra en las ciudades costeras, principalmente en Koper. El Palacio Pretorial con la fachada del gótico tardío-renacentista se encuentra entre los palacios eslovenos más importantes y en él funciona un museo. Asimismo es famoso el Palacio Manzioli en la ciudad de Izola, donde se encuentra la sede de la comunidad italiana de Izola y frecuentemente se organizan exposiciones de arte. Y en la ciudad de Liubliana el Archivo de Eslovenia funciona en el Palacio Gruber.